martes, 6 de agosto de 2013

COMO PREPARAR ENCURTIDOS. BENEFICIOSO PARA LA FLORA INTESTINAL.



Hoy quería hablaros de los beneficios de los alimentos fermentados.

Mucha gente cree que son indigestos ya que son picantes y tienen un sabor fuerte (debido al vinagre).

En cierta parte tienen razón, ya que los encurtidos que compramos en los supermercados (banderillas, pepinillos, cebolletas...), son más fuertes para la mucosa digestiva ya que les añaden gran cantidad de vinagres comerciales, conservantes, potenciadores del sabor, picantes...


Para evitar esto, os propongo que los hagáis en casa. Es un proceso muy sencillo con el que podréis elaborar encurtidos (también llamados pickles) de cualquier clase de verdura y lograréis aprovechar al máximo los beneficios de la fermentación.

Los alimentos fermentados han formado parte de la alimentación de pueblos muy distantes geográfica y culturalmente. A día de hoy, sigue siendo una de las formas de conservación más extendidas y utilizadas en todo el mundo.

Uno de los grandes beneficios que se les atribuye es el de restablecer el equilibrio entre los diferentes microorganismos que pueblan nuestro intestino (flora intestinal). Entre estos microorganismos destacan los del género Lactobacilus acidophilus, Lactobacilus bifidus, Lactobacilus plantarum, Lactobacilus leichmanii y Lactobacilus fermentum.


La fermentación equivale a una predigestión de los alimentos, que se transforman en sustancias de más fácil asimilación.

Entre las propiedades de los vegetales fermentados destacamos las siguientes:

  • estimulan el apetito (siendo ideales para los niños).
  • nutren el aparato digestivo, ayudan a tratar el estreñimiento y los gases intestinales.
  • regeneran la flora intestinal.
  • neutralizan el deseo de azúcar.
  • ayudan a desintoxicar el organismo.


Es aconsejable comer encurtidos en cada comida ya que de esta manera facilitaremos el proceso digestivo y la asimilación de lo ingerido (1 cucharada por comida)



COMO PREPARAR LOS ENCURTIDOS


Material e ingredientes:                                       

  • jarra o bote de vidrio o cerámica
  • gasa y goma elástica.
  • cualquier clase de verdura.
  • agua, sal marina, vinagre de ecológico y especias.

Consejos:

  • Evitar el uso de vinagres comerciales, azúcar, conservantes y especias muy fuertes o picantes. La forma tradicional es con agua y sal marina.
  • Condimentos salados para conservar, entre los que podeis elegir:
      1. Un 10-12% de sal marina en agua de buena calidad.
      2. Una parte de salsa de soja por cuatro partes de agua.
      3. Umeboshi (2 ciruelas desmenuzadas o 1 y 1/2 cucharadas de pasta) para dos tazas de agua.
  • Opcionalmente, para realzar el gusto, se pueden añadir los siguientes aliños: ajo, jengibre, cebolla rallada, vinagre, cítricos (jugo ó ralladura), algas, endulzantes naturales, hierbas aromáticas o especias suaves.
  • Usar verduras frescas.
  • Los botes para conservar deben ser siempre de vidrio o cerámica.
  • Usar agua de buena calidad. Si la del grifo no lo es, se recomienda hervirla primero y dejarla enfriar durante dos horas o bien usar agua embotellada.
  • Los encurtidos cortos necesitarán de una a dos semanas de fermentación mientras que los encurtidos más largos requerirán entre 3 y 4 semanas.

ELABORACION

Poner agua fría en la jarra junto con el condimento salado elegido. Añadir los trozos de verduras, teniendo en cuenta que deben ser cubiertas completamente por el agua. Tapar con una gasa y una goma elástica. Guardar la jarra, preferentemente en un lugar oscuro y fresco. Durante el verano en la nevera, en invierno en un armario.


Al cabo de 2 o 3 días, tapar con la tapa correspondiente y dejar fermentar durante al menos 1 semana (dependiendo del tamaño del encurtido). Pasado ese tiempo está listo para consumir.

Os dejo un video en el que podéis ver como los preparo, 




¿Qué podemos encontrarnos en el proceso de fermentación?

Si aparece moho en la superficie del alimento fermentado, debe retirarse para comprobar si las verduras están crujientes. En caso de que las verduras estén blandas y pegajosas, habrá que tirarlas. Esto puede ser debido a dos causas:

- Se ha añadido poca sal (o condimento salado)
- Hay un exceso de calor en el lugar donde se guardaban.

Si, en cambio, comprobamos que las verduras están duras y extremadamente saladas, deberemos dejarlas en remojo con agua fría durante unos minutos.

Extraído de "La nueva cocina energética" (Montse Bradford)


Como os he comentado tienen muchos beneficios, espero que os sirva y que los hagáis en casa.

Un saludo y hasta la próxima.